10.9.10

Reasons to be cheerful, part three

Despertarme ayer por la mañana y ver que alguien se está mudando al piso de enfrente, que llevaba tiempo cerrado, me alegró.

No vi a la persona que se está instalando, sino un montón de cajas planas del Ikea apoyadas contra la pared, y me hizo sonreir.

Esta mañana, las cajas apiladas son menos, y anoche se entreveía que alguien estaba montando muebles a altas horas de la madrugada. Como no soy su vecina de abajo, también me hizo ilusión.

Desviar la mirada de la pantalla en el trabajo y encontrarme un mar azul intenso me hace sonreír. Escuchar a los chavales de la guardería que van a piscina en formación, cogidos a una cuerda, me trae muchos recuerdos.

Sentarme en el balcón bajo la llovizna o pasear bajo la lluvia, ver el mar embravecido y escuchar el viento desde el trabajo me recuerdan mi infancia.

Incluso notar cómo la sandalia derecha me va más grande que la izquierda, por molesto que sea, me saca una sonrisa por unos instantes: me recuerda el mal rollo de julio-agosto, con la pierna coja y el pie hinchado, que por fin ha vuelto a su normalidad tras ensancharme la sandalia para poder seguir usándola.

La gente se suele referir a estos instantes, estas sensaciones, como "pequeñas cosas que te hacen feliz". De hecho, casi titulé así este post, pero creo que es una expresión demasiado desgastada para reflejar lo que estoy intentando explicar.

Pequeñas cosas, según Google
A menudo lo que me hace sonreír no es la sonrisa de un niño o ver una flor, sino algo que me refleja a mí en un momento feliz: No una pareja cualquiera, sino una que haga un gesto que recuerde en otra persona. No un bebé cualquiera, sino uno con la mirada de alguien que conozca. No una flor cualquiera, sino una insolente y airada, o bien tímida y escondida entre la hojarasca. Mentalmente, llamo a estas sensaciones "reasons to be cheerful, part 3" -sí, sí, como la canción de Ian Dury, mi set de cosas que me alegran el día  y más de un post por aquí. Y no me suelo dejar lo de "part 3", igual que no me suelo dejar añadir un número aleatorio a la expresión "muerte estúpida número tal" cuando alguien cuenta una situación que pudo acabar en tragedia ridícula, como las que coleccionábamos Falikovich y yo en otra vida.

Pero si me pongo a mirar las cosas que me hacen feliz, según mi set de Flickr, me llegan aún más recuerdos íntimos, momentos fugaces, historias paralelas...

Pequeñas cosas, según Okok
Tener un blog algo abandonado, pero al que sigo queriendo. Encontrarme una patata con la forma de un corazón y tener un cómplice con quien compartirla. Que ese cómplice sea mi hijo, y que tengamos tanta conexión. Vivir cerca del mar, pasar una tarde entera en un parque mirando las nubes y las hojas de los árboles, encontrar tipografías, sombras y charcos interesantes que fotografiar.

Tomar cosas con sabor a gengibre- gengibre macerado, cristalizado, caramelos, mermelada, infusiones, ginger beer... Abrir el correo y encontrarme con un fotomontaje cutrón de algún amigo, o la idea de otro para que lo haga yo.

Vivir en Barcelona, trabajar en el PRBB, que mis amistades nuevas conozcan y se lleven bien con las antiguas. Recuperar el contacto con gente que había perdido, compartir recuerdos de hace 5, 10, 15 o 20 años con gente, que los hijos de mis amigos sean también amigos míos. Volver a mis bares y discotecas de siempre y encontrar caras conocidas. Compartir risas de última hora jugando a billar pese a ser malísimos.

Que una amiga hiciera realidad mi sueño de conocer la catedral de Justo Gallego, y tener la oportunidad de hablar con él. Eso no lo podré olvidar jamás (se me está escapando la lágrima...)

Me gustaría saber qué os hace felices a vosotros. He creado un formulario para que introduzcáis,de tres en tres, todas esas cosas que os hacen felices aunque sean chorradas. Será una especie de catálogo de las cosas pequeñas que nos hacen sentir bien. Que, con la rentrée al trabajo, no nos irá mal ;-)