Habíamos pensado si valía la pena comentarlo por aquí, a ver qué pensábais... pero creo que sólo entenderían por qué me causaba un dilema mis amigos más íntimos, así que paso. Sólo lo expongo teoréticamente.
Simplemente diré que tenía que optar entre:
- Hacer algo que me favorecería a mí, no perjudicaría especialmente a nadie, pero no me parecía éticamente correcto. Para mucha gente, en cambio, no supondría problema alguno.
- No hacerlo, pero en cambio tener que pedir a mis amigos que hagan algo que quizá no fuera necesario si optase por aceptar el primer supuesto. Me sentiría mejor por atenerme a mis principios, pero estaría perjudicando en cierto modo a mis amigos con la carga impuesta.
He tomado una decisión que asombraría, especialmente, a mi ex, Joan.
Bueno, quizá algún lector avispado lo capte ;-)
1 comentario:
Nooooooooooo, no lo hagas, no te prostituyas!
Te ayudaremos!!!!
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