Ngũgĩ wa Thiong'o, uno de los escritores kenianos más conocidos y considerado fundamental para la literatura africana en general, escribió la novela Caitaani mũtharaba-Inĩ (El diablo en la cruz) sobre papel higiénico de la prisión donde le habían encerrado por su obra de teatro Ngaahika Ndeenda (Me casaré cuando quiera), primera obra en Kikuyu, que permitía acercar la cultura la pueblo sin pasar por idiomas coloniales.
El diablo en la cruz[1]
es la primera novela moderna en Kikuyu y una crítica feroz al
capitalismo y al colonialismo, dejando claro que ambos van de la mano en
Kenia (y, por extensión, en África). Es importante recordar que se
escribió en 1978 desde una prisión de máxima seguridad precisamente por
desafiar el orden colonial británico en Kenia. Pero no sólo cuestiona el
uso político del dinero por parte de empresarios y banqueros europeos,
también la nueva clase social de políticos y empresarios kenianos, a
menudo marionetas europeas con piel negra, que ayudan a la conjura de ladrones a seguir expoliando el país:
“Debemos incrementar en todo el país el hambre y la sed por la tierra. Esto generará hambruna y nosotros, que tenemos la tierra, la venderemos en parcelas diminutas, de forma que un hombre podrá plantar una semilla y sostener el tallo desde el tejado de su cabaña. Podríamos atrapar el aire del cielo, embotellarlo y venderlo a campesinos y trabajadores, tal como hacemos ahora el agua y el carbón. ¡Imagínense los beneficios..!”
(Fragmento de El diablo en la cruz)


