19.1.09

Keep on dreaming? or a dream come true?

El tercer lunes de enero es el Día de Martin Luther King.
Este año coincide con la víspera de la investidura de Barack Obama como presidente de los Estados Unidos de América.
"It would be fatal for the nation to overlook the urgency of the moment. This sweltering summer of the Negro's legitimate discontent will not pass until there is an invigorating autumn of freedom and equality. Nineteen sixty-three is not an end, but a beginning. Those who hope that the Negro needed to blow off steam and will now be content will have a rude awakening if the nation returns to business as usual."
Sí, es una cita del famoso discurso "I have a dream".
"I have a dream that one day this nation will rise up and live out the true meaning of its creed: 'We hold these truths to be self-evident, that all men are created equal.'"
Mil novecientos sesenta y tres, cinco años antes de mi nacimiento. Y la lucha sigue en pie. Los autobuses ya no están segregados, en Sudafrica ya no existe el Apartheid, pero la desigualdad social, laboral y vital sigue ahí. La discriminación racial, igual que la de género, supone la perpetuación de estereotipos y puestos de trabajo "adecuados" a "ciertas personas", peor pagados y con menor estabilidad y salubridad. La esperanza de vida de un hombre negro es todavía menor a la de uno blanco, la esperanza de progreso, de estudiar y lograr un trabajo especializado, de calidad de esa vida, por término medio, mucho inferior . Y la de una mujer negra, aún más.

Recordemos una vez más a Rosa Parks. Sí, me quedó grabada en la mente tras leer su historia hace años, casi de paso, en To kill a black man, un libro que espero recuperar. Mujer negra que conoció la enseñanza segregada, cuyo abuelo se apostaba pistola en mano en la puerta cuando pasaban los cofrades de la triple K por su barrio, que militó en movimientos de derechos civiles, logró terminar sus estudios en una época en que apenas un 7% de afroamericanos lo hacía, y logró el derecho al voto a base de insistir contra la legislación del momento, que dificultaba la participación política de los ciudadanos afroamericanos. Y, simplemente, un día dijo basta. Y por ello perdió su trabajo como costurera, pero entró a jugar en la liga del Dr. King.
"I did not want to be mistreated, I did not want to be deprived of a seat that I had paid for. It was just time... there was opportunity for me to take a stand to express the way I felt about being treated in that manner. I had not planned to get arrested. I had plenty to do without having to end up in jail. But when I had to face that decision, I didn't hesitate to do so because I felt that we had endured that too long. The more we gave in, the more we complied with that kind of treatment, the more oppressive it became."
Y ahora viene una nueva esperanza.

"We've got a tragic history when it comes to race in this country. We've got a lot of pent-up anger and bitterness and misunderstanding. ... This country wants to move beyond these kinds of things."
Barack y su propuesta de reconciliación racial ha logrado convencer a la población afroamericana que tienen opción a soñar de nuevo, que otro futuro es posible, que no todo está escrito y predeterminado. No sólo es un presidente atípico por su mezcla de razas, sino que su historia personal es muy distinta de la familia perfecta que suelen vender los políticos estadounidenses. No me quiero repetir, así que obvio el tema de la movilización y contacto constante con sus simpatizantes vía redes sociales y páginas web bien pensadas, los First Time Voters y la movilización de estudiantes para llevar a sus vecinos ancianos a votar, pero sí quiero volver a colgar un vídeo en concreto. El del instituto en el Bronx. El que me hizo llorar de alegría, no sólo por la juventud afroamericana, sino por todos nosotros. Y por todas nosotras.



La historia de la opresión, de la desigualdad, de la tiranía de unos sobre otros, tiene mil caras. Mañana daremos un gran paso, como mínimo simbólico, hacia el reconocimiento de la igualdad entre tonos distintos de piel y matices culturales divergentes. Pronto, espero, las pequeñas diferencias genéticas que suponen tanto hoy en día carezcan de relevancia.

YES, WE CAN!

4 comentarios:

Okok dijo...

Mientras escribía este post recibí un recordatorio del movimiento de mejora del país que harán hoy, 19 de enero:

Aurea --


In your neighborhood and in thousands of communities across the country, Americans are answering President-elect Obama's call to service.

Tomorrow, January 19th, our nation will come together in a shared spirit of community. And I wanted to make sure you know how to participate.

Monday is not only the eve of an inauguration that brings all of us so much hope, it's also Martin Luther King Jr. Day -- when we recognize the power of one man to bring about change by serving his country.

Help kick off an ongoing commitment to serve our communities by taking part in this extraordinary day of service.

Sign up to attend or host an event in your community and help rebuild America one neighborhood at a time.

The grassroots movement you helped build was always about more than an election. It's about bringing much needed change to Washington and our communities.

Barack is calling on us to help rebuild our country. He knows what can happen when ordinary people turn their hopes into real action.

Take the first step this Monday, January 19th, by joining a service event near you. Sign up now:

http://www.USAservice.org/content/home

Thanks,

David

David Plouffe

Hugo dijo...

Pues sí, pero no creo que el "we can" se produzca ahora, creo que viene produciéndose de forma más o menos silenciosa desde hace años.

Obama no es como una seta que haya salido con las lluvias en medio de una sociedad KKK como algunos intentan contar, yo creo que Obama es la demostración de que cada vez es más accesible para cualquier persona con talento (independientemente de su raza) estudiar y hacer carrera para llegar hasta donde se proponga, y eso ya digo, empezó cuando Obama era un crío.

Lo que sí es muy importante de Obama es que creo que valdrá para focalizar y servir de ejemplo tanto a la gente jóven y niños que pensaban que el poder y la toma de decisiones era "cosa de blancos" a ver que ellos tienen también mucho que decir y también para bajar los humos a los cuatro tejanos nazis de turno.

Okok dijo...

En efecto, Hugo. NO es ni un homúnculo que aparezca por generación espontánea, ni un hada madrina que lo solucione todo en tres meses.
En este post ya me refiero a otras ocasiones en que he escrito sobre el fenómeno Obama, por eso el escrito en sí puede parecer simplista.
Lo que más me interesa es su campaña pre y post-electoral, su uso de las webs sociales y del enfoque personal, y especialmente su capacidad de insuflar esperanzas en gente que jamás creyó en la política. Y además resulta tener carisma y un ideario más que decente para su sociedad actual, en su situación actual, planeando modificar la imagen y autopercepción de su país a base de transiciones y cambios de enfoque.

Por cierto, un placer verte por aquí ;-)

Hugo dijo...

Jejeje, paso por aquí más de lo que creerías, pero ya sabes que no soy de mucho comentar.